Olga González-Angulo, la autora de La venganza se viste fría, ha querido ofrecer a los lectores la posibilidad de ver cómo habrían quedado «las joyas» que aparecen descritas en la novela. Por eso decidió pedirle a un artesano joyero que las confeccionara.
¡ESPERA! ¡No llames aún a la policía! Esta vez, hemos recurrido a huesos de animal ya fallecido por causas naturales para su confección. Te traemos una muestra de los trabajos.












