ADVERTENCIA
Si aún no has terminado Un buen acto, te aconsejamos que esperes a hacerlo para disfrutar de este contenido. La página revela secretos que preferirás conocer después de haber leído la novela.
¡ESTÁS AVISADO!
Tócala otra vez, Camila
Ángel Alonso
Soy de naturaleza curiosa. Me gusta profundizar en los temas que me estimulan el intelecto, la imaginación y las emociones. Ansío saber, ampliar conocimientos y nunca perder la capacidad de sorprenderme. Por eso me ha animado a escribir este extra especial, ya que doy por sentado que a ti te sucede lo mismo, que estás en mi equipo y que te intriga conocer qué se esconde detrás de ese motivo literario en forma de canciones.
Voy a satisfacer tu hambre de conocimientos.
Antes, déjame decirte que un motivo literario es un elemento, objeto o idea que se repite en una obra cuya finalidad, expresado de una manera resumida, es la de subrayar el tema principal, algunas veces incluso de manera simbólica. En conclusión, es una de tantas técnicas narrativas que empleamos los autores.
Tenía un profesor de escritura creativa que argumentaba, no sin razón, que los escritores debemos conocer dichas técnicas tan bien que no se noten en la lectura, en sus palabras: «no se nos deben ver las costuras». Algunas veces lo conseguimos, otras no.
Ahora bien, ¿por qué la música?
Esta nos ayuda a liberar dopamina, serotonina y oxitocina, hormonas que están involucradas en los procesos biológicos que desatan la felicidad. Pero no es solo eso lo que me interesaba, la escogí por su gran poder evocador. Si lo pensamos, muchos momentos importantes de nuestras vidas quedan grabados en nuestra memoria ligados a melodías en concreto. Volver a escuchar la comunión de ritmos y letras nos transporta de inmediato al pasado y emergen los recuerdos de acontecimientos, personas y/o lugares. Hay quien afirma que ningún otro arte es capaz de provocar tanta evocación como lo hace la música. No seré yo quien lo desmienta.
Ni creo que lo haga Camila.
Ella se define como una persona melómana, tiene una playlist especial y selecciona los temas en función de su estado de ánimo. Es algo común entre las personas que disfrutan con la música y me apoyé en este recurso para proporcionar una serie de pistas de lo que sucedía en la historia y de lo que estaba por llegar.
A partir de este punto se vienen spoilers por lo que, si has entrado aquí animado por la curiosidad sin haber finalizado la novela, te sugiero que regreses al terminarla. En caso contrario, ponte cómodo y sube el volumen.
Comenzamos.
Sweet Sacrifice, de Evanescence
Álbum: The Open Door
Año: 2006
Camila escucha esta canción en el primer capítulo, cuando está frente a la puerta del centro social donde acostumbraba a reunirse con su grupo de apoyo. Apenas sabemos nada de ella, sin embargo, este tema nos va a ofrecer tres claves fundamentales para definirla.
La primera, el grupo: Evanescence. Esta referencia me permitía establecer una conexión directa con la novela anterior, Lo que quedó de nosotras, donde su protagonista, una tal Elián (¿te suena el nombre?), tenía silenciada la melodía de llamada del móvil y no era otra que My immortal, del mismo grupo. Hay otra mención a la banda en el capítulo diez. Nuestra protagonista regresa a casa —música en los auriculares, reproducción aleatoria de la playlist— y salta un tema de Evanescence. Lo corta, no está preparada debido a los recuerdos que le trae la canción (el poder evocador de la música, ¿recuerdas?). Esta ya nos da la pista que la Camila del capítulo uno no es el mismo tipo de persona que la del capítulo diez. ¿Qué ha sucedido para que se obre dicha transformación? Has terminado la novela, tienes la respuesta, pero mientras lo leías, ¿te diste cuenta de este detalle?
La segunda clave está en esa frase del estribillo que suena cuando aparece Porfirio: «fear is only in our minds». Camila sabe que el miedo solo está en nuestras mentes y que es capaz de proyectarse, incluso de adquirir forma humana.
La última está en el título. Esta es una historia de transformación, de pasar del miedo que genera la culpabilidad a la aceptación, y para ello a Camila se le pide de manera recurrente que haga un acto de sacrificio.
Las tres claves, fundamentales en la historia, quedan expuestas desde el primer capítulo. Quizá las has podido pasar por alto de manera consciente, pero dudo que lo hayan hecho los procesos mentales que trabajan por debajo del umbral de la conciencia.
Y como bonus track, te animo a que busques el significado del nombre de Camila.
Te sorprenderá.
Everyone I love is dead, de Type O Negative
Álbum: World Coming Down
Año: 1999
Esta canción, al igual que la anterior, permitía establecer un puente entre novelas. El título es muy claro: «Todos los que amo están muertos». Eso le sucede a nuestra protagonista y es uno de los motivos de su tormento.
Me apropié de la frase «Life’s a game I cannot win» —la vida es un juego que no puedo ganar— para describir el estado emocional de Camila en ese momento, algo en lo que se incide de manera directa en el capítulo siguiente de aparecer esta canción e indirectamente en la parte del pasado de Camila.
Sanctus, de Lacrimosa
Álbum: Elodia
Año: 1999
A Camila le gusta ducharse con música de fondo (¿a quién no?). Los catorce minutos de este tema le sirven para entrar en un estado de sosiego necesario para enfrentarse con un nuevo día. Aparte de esa paz mental, la referencia del título sirve para seguir martilleando con ese carácter religioso que tiene la novela, en el que por cada pecado se aplica un castigo.
Por último, y esto es café para muy cafeteros, hay una estrofa, cantada en alemán, que traduzco aquí: «Y ahí estabas tú / No por la luz que te rodea / No por la sombra que proyecto / Te he percibido».
¿Hace falta explicar más?
Forever Alone, de Louise Lemón
Álbum: Devil
Año: 2020
La canción acompaña a nuestra protagonista en su camino a casa y refuerza la idea del carácter solitario de la vida de Camila. En parte de la letra se dice «Si eres como yo, estarás sola para siempre».
Es una idea poderosa y, sumada a la contundencia del título, crea una imagen muy sólida en la cabeza.
Lowly Deep, de Darkher
Álbum: The Buried Storm
Año: 2020
La música etérea y a la voz evocadora de Jayn Hanna Maiven hace de esta canción el complemento perfecto para subrayar esa sensación de derrota y desvanecimiento de Camila.
Pura melancolía.
Hole, de Secrets of the moon
Álbum: SUN
Año: 2015
Un vacío se instala en el interior de nuestra protagonista cuando intenta regresar al centro social y no se siente capaz. Nada mejor que este tema del desaparecido grupo alemán para reforzar la idea de vacío, de «agujero» personal con una letra que nos anima a enfrentarnos a la realidad.
Storm, de Theatre of tragedy
Álbum: Storm
Año: 2006
«Can you see the storm getting closer now?» La lluvia es otro motivo oculto, en especial en los capítulos dedicados a las conversaciones de Porfirio y Camila. Una canción cuya frase inicial anticipa la llegada de una tormenta justo antes de un encuentro casual con Ilena es una imagen muy sugerente de lo que está por venir, ¿no crees?
Perfect Skin, de The 69 Eyes
Álbum: Angels
Año: 2007
Camila e Ilena se han encontrado. Es tal la obnubilación de la primera respecto a la segunda que se olvida de que lleva los auriculares. Al percatarse cuál es el tema que suena, el estribillo permanece en un eco incluso tras detener la reproducción. «You got a perfect skin / With a devil’s grin / You got a perfect skin / lies like sin». Este tema me permitía hacer una definición del personaje de Ilena —más bien de cómo lo percibe Camila—, alguien que tiene la piel perfecta (recordemos que hay un asesino de desfigura los rostros de sus víctimas), con una sonrisa de diablo (nos induce a pensar en la perversidad oculta del personaje) y que miente como el pecado (el motivo religioso recurrente que necesita un castigo adecuado).
En una parte del tema, el grupo escandinavo, conocido como los «vampiros de Helsinki», recitan varios nombres de personalidades famosas, en su opinión, de «piel perfecta». Si quisieran podían añadir otro nombre: Ilena.
Do you doubt me traitor, de Lingua Ignota
Álbum: CALIGULA
Año: 2019
Ya hemos hablado del gusto de Camila por tomar una ducha con música de fondo, esa sensación de alcanzar sosiego en las primeras horas del día tras una noche insomne. Los nueve minutos y medio de este tema son tan desgarradores que ofrecen un contrapunto con el momento vital actual de nuestra protagonista. Mientras ella siente que puede estar encajando en el mundo, la canción nos recuerda que no. Algo dentro, oculto, se lo impide, aunque ella aún no es consciente. Este es un tema catártico que nace de una experiencia dolorosa, abrumadora y real de la propia autora, Kristin Hayter, y al tiempo también es una experiencia terapéutica, conmovedora y vital. Casa a la perfección con Camila y hacia dónde se dirigirá.
Antagonist, de Soen
Álbum: Imperial
Año: 2021
Camila se encuentra en una encrucijada. Por un lado, Ilena la había animado a regresar a las reuniones mientras Ossian le aconsejaba no hacerlo. En el camino hacia el centro social selecciona esta canción justo antes de darse otro encuentro casual con Ilena, el que la impulsará a tomar una drástica decisión.
El título define a Ilena. Da una pista tan clara que dudé en incluirla. Si lo hice fue porque esa obviedad jugaba a mi favor. Estamos tan acostumbrados a buscar los tres pies al gato que cuando se nos presenta la solución delante de nuestras narices tendemos a ignorarla. Confío en haberte engañado. No dudes en escribirme para darme tu opinión.
If you wanna blood (you’ve got it), de AC/DC
Álbum: Highway to hell
Año: 1979
Este es el tema más «diferente» que aparece en el libro. Hay dos motivos para que sea así. El principal se debe a nuestro misterioso amigo Mendieta, ese gigantón de pelo revuelto y gran cicatriz cruzándole la cara (a estas alturas supongo que ya te has dado cuenta de que las heridas y cicatrices son otro motivo de gran peso). Él es quien lo escucha cuando Camila (¿podemos decir ya que es Elián?) se despierta —esta vez sí— en casa de la persona que le ha salvado la vida por segunda vez.
La letra de esta canción habla sobre luchar para obtener lo que se quiere, algo que Elián ha hecho con creces. Y con sangre. Ese es el segundo motivo.
Además, seamos sinceros, es imposible no mover los pies o la cabeza al ritmo de este himno del rock, algo que, a la altura que estamos de la historia, los personajes, tú y yo nos lo merecemos.
El tema oculto
La idea de esconder un tema en la historia —a modo de hidden track— era tan atractiva que, al igual que Porfirio y los dulces, sucumbí a la tentación. Estoy hablando de esa canción que suena solo en el interior de la cabeza de Elián antes de matar a Ilena en el capítulo sesenta y dos.
¿Qué tema es?
Retrocedamos las páginas hasta el capítulo cincuenta y dos.
Descubrimos que es Ilena la persona que se encuentra bajo la túnica y la máscara. En la conversación inicial le pide a Camila (aún no ha confesado que es Elián) que, como melómana que es, piense en una canción que pueda definir su encuentro. Esta se queda en blanco, pero es la propia Ilena la que, en su posterior línea de diálogo, suelta la pista.
¿Podemos decir que es Ilena la que sugestiona a Camila/Elián a pensar en un tema determinado?
Una vez leída la novela esto no debería sorprendernos, ¿verdad?
¡Gracias por llegar hasta aquí! Tal vez haya conseguido que escuches alguno de estos temas con oídos «diferentes», incluso puede que a partir de ahora, gracias al poder evocador de la música, los asocies con la novela y lo que te hizo sentir.
Eso sería increíble.
Por último, como premio a tu curiosidad, voy a regalarte un pequeño detalle.
Ya hemos comentado el significado del nombre de Camila —espero que hayas investigado sobre ello—, pero ¿de dónde crees que sale el nombre de Ilena?
Piénsalo.
La solución es muy sencilla.
